¿Puede uno llevar tres días bebiendo leche cortada y no haberse dado cuenta? Pues sí, tres días muriéndome de asco cada vez que me tomaba los cereales o el café, y, por supuesto, echándole la culpa a estos del sabor por aquello de que es comida orgánica y quién sabe, a lo mejor el verdadero sabor del cereal y el café es agridulce y con tanto anabolizante y estabilizante no nos habiamos enterado. Hoy sábado he empezado a sospechar de la leche, no sin antes preguntarme si no sería ese el sabor de la leche orgánica (no se me había ocurrido incluirla antes dentro del grupo de los sospechosos juntos a sus hermanos orgánicos), por lo que he llegado a plantearme: leche orgánica sí/leche orgánica no, en el supermercado. He decidido no ser estúpida y comprarla, que para algo había llegado hasta el supermercado y no puedo seguir desayunando con la cara como un limón. Y se me han vuelto a olvidar los yogures, ¡joder!
PD: tenía más cosas que contar, pero a esto llevo dándole vueltas demasiado tiempo como para no dejar constancia.




3 responses so far ↓
Fer // January 3, 2008 at 3:52 pm
No entraba aquí desde que te fuiste, he estado desconectado del mundo bloggero, pero Javierdo me ha reintroducido.
Eres lo mais nena, lo sabias?
Un beso, tigresa!
JavaLinas // January 7, 2008 at 10:48 am
Bueno Frenie, si no has entrado aquí desde que se fue verás que como mucho te has perdido dos post.
Irenerd // January 7, 2008 at 2:48 pm
Eso no es cierto, asi a ojo por lo menos cuatro.
Gracias Freni, tu tambien eres lo mais. Freni, ahora es lo mas (has de ver Zoolander).