Más bien los USA. Y ya iba siendo hora de escribir algo aquí, más teniendo en cuenta que por fin tengo internet en mi hogar.
Bueno, qué decir que no sepais. Me gustaría poder contar que nada más llegar a San Francisco exclamé a lo Victoria Beckham, “América huele a manises”, pero estaría mintiendo. Sobre todo porque no tengo ni idea de a qué huelen los USA ya que hace semana y media que dejé de respirar por la nariz.
De todas formas, queridos mamá y papá, Santa Cruz, a pesar de ser un pueblo bastante pequeño, me gusta. Hay muchos locos y gente cantando por las calles, y otros que van descalzos a todas partes porque aquí la calle no parece un campo de minas. Tenemos playa con focas y tiburones-come-hombres, pero a mi eso no me preocupa porque no pienso bañarme en la vida (en la playa quicir, en la ducha sí, a diario).
Y el campus, pues igualico que la Complutense. Aquí también hay ciervos y ardillas correteando entre arboles gigantes y puentes de madera. Y sí, también me han dado un despacho compartido con el resto de alumnos de doctorado semiprimerizos, un paquete de 500 folios para imprimir (uno por trimestre), un bloc de notas, y tres paquetes de postit.
Aquí una foto del campus:
Y venga, os pongo mi foto preferida, la de la casa crazy:
Pensé que una vez que llegara aquí mis ansias quejísticas se verían al fin colmadas y podría pasar el día cagándome en todo. Pero no ha sido así. Estoy encantada. A ver qué opino en dos semanas.



